Formación actoral

Timbre 4 también es una escuela, un laboratorio de aprendizaje, tanto para los que inician su camino en la interpretación como para los profesionales que desean incorporar nuevas herramientas y miradas sobre la actuación y la creación.
Las clases y los talleres son, para nosotros, la fuente nutritiva sobre la que se construye un grupo y un espacio. Porque allí, en las aulas, es donde se investiga, se arriesga, se comparten desafíos y se encuentra a quienes se convertirán, con el tiempo, en los compañeros de ruta de cada aventura.

 

La formación tiene dos ejes centrales que dialogan y se alimentan entre sí: lo técnico y lo creativo. La explosión creativa, apoyada en la libertad y el estímulo, se potencia en la incorporación técnica que le brinda a los alumnos herramientas que le permitan llevar más lejos su capacidad de crear e imaginar mundos.

El cuerpo como cómplice del juego. La energía, el ritmo, el movimiento en el espacio, la transformación, la adaptación y la sensibilidad: todo el entrenamiento físico nos ayuda a generar cuerpos presentes y poderosos que irradian y proyectan vida en la actuación.

La imaginación se empodera con la técnica, se anima a ir más lejos, a ampliar mundos, a jugar en territorios inesperados que están más allá de nuestro pequeño universo conocido.
Estos dos ejes coordinados nos llevan a crecer, a ser más amplios y flexibles, a estar seguros para investigar y probar con libertad, y poder, al mismo tiempo, tener herramientas para corregir y mejorar nuestro trabajo.

La tarea del docente:

Creemos que la tarea de un docente es otorgar herramientas y generar experiencias de trabajo que le permitan a los actores sentirse cada día más seguros e independientes. El triunfo de un profesor es que el alumno logre la suficiente seguridad y conciencia como para salir al mundo.

Cada actor/actriz es único y particular y es necesario asumirlo y potenciarlo. Nos interesa explotar al máximo lo que cada uno trae consigo, lo que lo hace único y genuino. Esas cosas de las que solemos renegar y, sin embargo, son nuestra marca personal. No se trata de parecerse a otros modelos sino de ayudar a parir al actor que cada uno trae dentro.

Pero también es verdad que cada uno necesitará técnicas diferentes e incluso requerirá diferentes herramientas para diversos desafíos. Nuestra tarea es mostrar y hacer conocer a los actores todas las opciones, que prueben todo: ejercicios, autores, estilos, roles. Cuantas más experiencias conozca dentro del aula más fuerte se sentirá en el mundo real.

¿Qué actor o actriz imaginamos?

Alguien libre, creativo, arriesgado y muy personal. Que pueda disfrutar del proceso de trabajo con pasión y minuciosidad. Una actuación honesta, transparente, habitada de universo personal, genuino.

Creemos profundamente que la pasión y la disciplina de trabajo no se oponen al placer y la felicidad. Esto fue una marca y una ley para nosotros en todos estos años. Trabajar mucho-disfrutar mucho, y cuidarnos entre todos, porque creemos que el teatro y la actuación son un hecho social maravilloso y un espacio para el desarrollo personal muy frágil y poderoso. La felicidad como profunda bandera de construcción de una identidad de trabajo.

Finalmente…

Deseamos con mucha ilusión compartir nuestras experiencias con quiénes se inician en este camino y también con los que ya tienen un camino hecho y confían en que podemos sumar experiencias a su bagaje personal.
Las clases son el ámbito más luminoso y nutritivo. Porque es el lugar al que todos acudimos con curiosidad y humildad. Con fe en el aprendizaje. Sin especulaciones. Es una energía que nos estimula y nos potencia. La ilusión intacta de perseguir la magia de la creación.